F 800 GT, excelente opción de moto multiusos
La F 800 GT resultó ser una sorpresa por la agilidad, ligereza y simpleza de manejo que ofrecía


Por otra parte existen unidades de baja cilindrada que sirven de buena manera para movernos en la ciudad pero penalizan en demasía el manejo carretero, al subir de cilindradas tenemos motos pesadas, deportivas o muy grandes, pero la F 800 GT resultó ser una sorpresa por la agilidad, ligereza y simpleza de manejo que ofrecía.
REVISA AQUÍ TODAS LAS FOTOS DE NUESTRA PRUEBA DE MANEJO

En el punto anterior se suma el bajo centro de gravedad de la moto, de hecho se ve alta pero el tanque que vemos es falso y no tiene peso, por lo que la maniobrabilidad se maximiza con el movimiento de la cadera, si a esto le sumamos el amplio giro del manubrio el resultado es un manejo suave como si fuera una moto de baja cilindrada, del rango de los 200 cc.
Pero es una moto de cilindrada media/alta con un bloque motor de 800 centímetros cúbicos, de dos cilindros que genera 90 hp y 63 lb-pie, potencia que va a la llanta trasera por medio de banda, lo cual también disminuye el peso del conjunto. Cabe señalar que cuenta con frenos ABS así como sistema denominado ESA, que es Ajuste Electrónico de la Suspensión dependiendo de las necesidades de manejo.

Al contar con un motor potente y tanta comodidad una salida a carretera se volvió casi obligada, y así fue y el destino fue Tepoztlán, Morelos, vía carreteras de cuota en un principio. En dicha parte tratamos de llegar a los 200 km/hr que marca la ficha técnica del producto pero “sólo” nos quedamos en 180 km/hr, con un control excelente y no había turbulencia gracias al parabrisas.

Si te interesa una moto para ciudad pero que no sea una de “repartidor” y requieres algo con más clase y tecnología la F 800 GT es la mejor opción ya que te hará el día a día más sencillo y claro un viaje a carretera será divertido y confortable.
Costo de la unidad probada: $ 179,200 pesos
Ricardo Silverio
Cuenta cuentos profesional, con un especial gusto por la velocidad, y una calma innata por vivir mientras el mundo gira a prisa. De gustos extremos nacidos en el ciclismo y luego evolucionados al mundo motorizado. Aquel que puede pasar horas viajando en una carretera o un instante en las pistas de competencia, aunque viviendo, volando y dejando todo problema en el camino en mi motocicleta. De gustos particulares y enemigo de los autos aburridos que no transmitan sensaciones de manejo.
Saber más del autor